22/12/15

El Origen




¿Vieron la película "El Origen", con Leonardo Di Caprio? Bueno, esta película nos dice que si se implanta un pequeño pensamiento, la sombra de una idea, en el inconsciente de una persona a medida que crece, se ramifica y avanza hasta lo más externo de su consciente esta puede transformarse en una decisión fundamental en su vida.

No importa si lo que se nos metió en la cabeza fue una situación o un sueño, un algo o alguien. Quizás fue algo pequeño sin importancia a simple vista, un "accidente" de la vida. Tal vez ni siquiera nos pasó a nosotros, lo vimos pasar en la vida de otro. Incluso puede ser algo que no pasó, que quedó a medias o que no estuvo en el momento y lugar indicado. Sea cual sea su origen, si ha tomado forma y ha cruzado las barreras de nuestras inseguridades, temores y miedos, es difícil detener el sutil pero profundo impacto que deja.

Entonces vienen las preguntas y el colapso. Puedes tomarlo o dejarlo, pero ahí está latiendo con un corazón propio, a dos pechos de profundidad del que viene por defecto. Y esta bien. Esta bien cuestionarse y dudar, porque así recordamos que estamos vivos, o al menos yo lo hago, y que el "debo" no ha consumido del todo al "quiero".

Podemos ser cautos o imprudentes. Personalmente tengo tendencia a esta última y es que no siempre la imprudencia me ha jugado mal, muchas veces me ha llevado lejos y aunque después me tenga que comer la vergüenza y/o la frustración, esta vez, solo esta vez, quiero mirar atrás para decirme que al menos lo intente. Que fuí dueña de mí oportunidad, la tome en mis manos, la toque, la mire a los ojos y le dije: "esto es lo que quiero". Y aunque hay cosas que no podemos retener, porque tienen vida propia, respiro hondo y tranquila sabiendo que no la deje pasar de largo.

Como dijo Cerati: "En mis sueños nunca pierdo la oportunidad" ( Gustavo, siempre tiene una frase para mí).

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