25/11/12

Síndrome Olguita Marina




Para quien no conoce a Olguita Marina, le cuento que era un personaje de la teleserie Sucupira. Esta mujer de rulos negros y salvajes, estaba casada con Don Segundo, dueño de la farmacia del pueblo. Marido con tendencias suicidas al que veía tarde, mal y nunca, porque cada cierto tiempo ella sufría de "ahogos". Terribles mareos y bochornos que la obligaban a abandonar a su señor esposo por días, meses o años para "liberar energías retenidas" en fiestas y rumbas lejos del hogar. Seca.

Para mi esos "ahogos" no son mas que los llamados de la naturaleza al corazón de la mujer para llevarla de vuelta a la selva y reconectarla con la amazona que lleva dentro. Me gusta creer eso. Habemos mujeres que sentimos ese llamado y la forma de responder a él es distinto para cada una. Existen aquellas que viajan solas, otras que renuncian a sus trabajos apatronados, algunas abandonan compromisos sociales para "guardarse" un rato, existen esas que celebran sin parar y gozan de la vida. Al final la forma da igual, porque cada una sabe de que manera se siente libre. Y aquí no importan los discursos moralistas, cada una sabe como se libera y punto.

Según mis estadísticas, la naturaleza me llama en promedio 2 veces al año. Como que me viene un ahogo, un mareo, la calore al cuerpo y entonces decido que el mundo me cansó... ya bueno, no me canso, mas bien quiero hacer otras cosa y/o retomar algunas. Siento que ya tengo suficiente con lo que he visto, es momento de digerir toda esa información y mirar otros caminos... o abrir otras puertas. Leer otros libros, ver otras películas  escuchar otras voces o... ninguna. Desechar es fundamental para descargar el alma. Creo que por eso no soy buena atesorando cosas. Así me postearon una vez: "Si vivimos como respiramos, tomando y dejando, no podemos equivocarnos". Desearía hacerlo en una viaje solitario en la punta del cerro más alto de los Alpes, pero como tengo ciertas responsabilidades que cumplir, lo haré de otra manera. Si no me ve, haga su vida, yo estoy bien; En cambio si vuelvo a tocar su puerta, abra, mire que no traigo mala intenciones y necesito retomar algo que seguro aprendí de usted.

La verdad este show lo hago todos los años, pero creo que nunca había escrito sobre él... ¿o si? Por eso te pido Olguita Marina, guíame en mi cruzada, mira que la gente no siempre entiende mi tendencia a ser fugaz, pero el llamado es mas fuerte. No lo se explicar muy bien, pero lo puedo resumir así: Ahora me ve... y ahora no me ve.    

1 comentario:

  1. Bueno Ale... prometo no psicopatearte cuando no sepa nada de ti, respeto tu llamado de la naturaleza XD
    Todos necesitamos un respiro de vez en cuando!

    ResponderEliminar