2/3/10

En Reabilitación


Claramente olvidar es un asunto menos fácil del que quisiera. Pero me he esforzado lo suficiente y espero tener prontos frutos. Obviamente he tratado de hacer todo lo que está a mi alcance para acelerar el proceso, como leer el horóscopo, poner atención a los sueños (una nunca sabe cuando pueda resultar alguno premonitorio de algun nuevo galán, eso si, ni artista ni deportista jaaaaa), consultar el tarot gratis de google, etc. Pero se me había olvidado el método que en mi adolescencia jamás me fallo y al que siempre recurrí: Leer.
Soy Fan de las Novelas, de lo que sean y de quien sean, hasta las de cohelo, que no me gustan mucho porque… siempre me decepcionan los finales. Pero yo se que internamente es puro prejuicio porque mucha gente lo lee y eso me da desconfianza jajaja.
Bueno, estaba yo en mi ardua tarea de buscar una novela bien romántica y llorona como Orgullo y Prejuicio que me hiciera olvidar pronto y rápidamente mis desaventuras amorosas, reemplazándolas con otras jajajajaja, cuando encontré Inés del Alma mía. Y como yo he estado secretamente enamorada de Pedro de Valdivia desde la primera vez que vi su escultura en Plaza de Armas (Aunque estoy segura de que en la realidad no era ni similar al recio jinete esculpido, quizás hasta dientes le faltaban jajaja). Comencé de inmediato a leer la novela de Isabel Allende.
Obviamente Isabel dice haberse documentado, y yo le creo, ¿pero que es una novela sin un poco de fantasía? Así que todo es más bello en esta novela de la Vida de Inés, la amante de Pedro, que en los documentos oficiales.
En fin, estaba yo intentando no odiar porque no quiero envejecer prematuramente, pero con mucha rabia, sobre todo porque no entendía bien que me sucedía, y ya llegando al final de la novela, cuando Pedro ha dejado a la siempre muy mujer para sus cosas jajaja, Inés, por ir a conquistar ciudades, me llegó la claridad divina. No se si fue la pericia de la escritora o que cayó el libro preciso, en el minuto justo, en el momento exacto en que necesitaba leer lo que leí. Pero ahora entiendo la razón del 80% de mi desdicha.
Ya, exagero… miento si digo que soy desdichada, si en realidad a estas alturas ni para llorar me da porque me gana la indiferencia. Ni sus malas maneras me ofenden, me son cotidianas. Al fin, creo estar a punto de llegar al estado mental de mi misma que más amo: Cansarme de pasarlo mal. Nada más placentero y esperanzador. Solo un poco más y llego. Hoy solo una de las frases de él soy capas de recordar “No sufras porque pronto te darás cuenta de que no vale la pena”. Lástima que me la regalara en un estado de semi-inconciencia jajajaja . En realidad no lo lamento tanto, porque en ese estado, semi-inconciente, creo que fue más honesto conmigo en algunas cosas que con sus 5 sentidos alerta.
Lo que leí en el libro lo dejo para el siguiente post porque si no, me alargo. Saludos a todos, fuerza a quienes sufrieron los estragos devastadores del terremoto y demos gracias quienes tenemos nuestro circulo de seres queridos intacto.

1 comentario:

  1. yo soy malisimo paera leer prefiero ver cosas adaptadas al cine es lo mismo y mi distrae un rato
    espero que estes bien despues del terremoto saludos

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