24/3/16

Patrones





¿Han identificado "EL" patrón en sus vidas? Yo tengo casi armado el retrato hablado del mío.

He confirmado que todos tenemos un patrón de comportamiento. Puede ser bueno o malo, eso lo decide cada uno, pero son decisiones que consciente o inconscientemente elegimos una y otra vez. Algunas elecciones pueden transformarse en verdaderas telenovelas venezolanas,  por eso es importante aprender a identificarlos.

A la larga, los patrones son como un vestido "transformable", puedes ponértelo de distintas maneras, y a simple viste parece que fueran tenidas diferentes, pero al final es la misma tela puesta de distintas formas ... y en el fondo lo sabes.

Yo tengo patrones de comportamiento que considero muy buenos, por ejemplo: Leo cuando estoy deprimida, entre más grande la pena, más grueso el libro; Cuando comienza el frío tejo, no importa donde este: el metro, trabajo o la sala de clases, pero si siento frío necesito mi tejido; Ni hablar de mi rutina de sueño, eso merece un post aparte.

Sin embargo, tengo que decir que donde tengo plenamente identificado mi patrón es en las personas con las que me  relaciono. Hay ciertas personalidades que me atraen . Y no hablo de una atracción física, va más allá. Las personas que irradian pasión por algo, me inspiran desde lo más hondo del alma, es como si mis pulmones se llenaran de aire y se soltara en un suspiro infinito.... Sí, todo eso junto, así que en general las personas que me rodean tienen esta característica.

Cambien he tenido tendencias suicidas en cuanto a la elección de juntas. Antiguamente si veía a alguien emocionalmente desvalido sentía la necesidad de socorrerlo, ni hablar si esto incluía una vida familiar compleja o depresión. En mi cabeza solo escuchaba la frase: !Yo puedo ayudarla! y corría a poner el hombro listo para el consuelo. Pueden reírse, pero esto se convirtió en tragedia más de una vez, más que nada porque descubrí que lo mío no era la vocación de servicio. Y el verdadero problema es que detrás de una persona con necesidad de cariño siempre... o casi siempre, se esconde un pequeño monstruo dependiente, característica que definitivamente no va conmigo. Cuando al fin logré identificar este patrón me propuse filtrar las llamadas de auxilió que atendería y me ha ido bastante mejor desde entonces.

¿Y todo esto por qué? Hace unos días me vi repitiendo una situación que, en primera instancia, solo se me hizo familiar. Luego se transformó en un cortometraje llenos de "Deja Vu" con imágenes donde me encontraba viviendo la misma situación pero con infinitos rostros distintos. Hasta ese minuto no había identificado este patrón y es que jamás lo vi tan claro como ese día. Fue como una visión trascendental jajajajaja Y sentí rabia conmigo misma por haberme demorado tanto tiempo en reconocerlo y repetirlo tantas veces.

Ese día lo primero que pasó por mi cabeza fue el pensamiento más típico de la auto-victimización: "¿Porque siempre me pasa esto a mi?" y entonces vi la luz. La lección era más clara que nunca: No importa si haces algo con la mejor de las intenciones (o la peor) o si pusiste todo el cariño en vivir ese instante, si lo aplicas a un patrón negativo será muy difícil que termine en algo bueno y por sobretodo: algo nuevo.


20/3/16

La felicida-a-a-a-ad



Como ustedes saben, retorne a la vida de estudiante el año pasado. Y hay que decirlo: estudiar a los 17 años no es lo mismo que a los 30 años (Sí, 30, este 4 de abril cambio de folio). Es que la energía no es la misma, las metas y prioridades cambian... en fin, lo resumiré así: Definitivamente tener un ramo de antropología en plena adolescencia indolente no es lo mismo que tenerlo cuando comienza envejecimiento celular sin retorno.

Esta reflexión comenzó en una clase de antropología con la pregunta mas cliché del universo: "Si usted tuviera que cuantificar que tan feliz se siente de 1 a 10, siendo 10 = Muy Feliz, ¿En qué número estaría?"... y aquí partió mi conflicto interno, porque mientras 20 de 25 personas cuantificaban su nivel de felicidad yo me preguntaba: ¿Realmente se le puede poner un número a la felicidad? ¿Se puede estar 40%, 80% o 10% feliz?... Cuando el profesor me preguntó como calificaría mi nivel de felicidad, le respondí que no había un número, que la pregunta debiera ser ¿Usted es feliz? ¿Sí o No? y en ese caso mi respuesta sería "Sí". 

Para mi la felicidad es un estado completo, ya sea que se vea como pequeños momentos o como un recuento de lo que se ha vivido hacia atrás. Quizás yo sea muy absolutista, pero me sorprendió escuchar que alguien dijera que es 40% feliz.... 40%!!! ¿Eso quiere decir que eres 60% infeliz? Desde mi punto de vista eso es igual a no ser feliz, solo hay que ver la proporción. Claro, esa es mi percepción, puede que esta persona esté pasando por un mal momento y concluye que si en bien ha sido feliz actualmente pasa por un mal momento y trató de cuantificar esa realidad... Eso siendo muy positiva.

Me sorprendió también la cantidad de personas que son 90% felices ¿que les faltará para llegar al 100%? ¿Algo material, emocional, espiritual, físico? Si me pusiera a pensar en todo aquello que me gustaría tener y no tengo jamás estaría feliz, viviría en un estado de insatisfacción permanente. ¿Que la felicidad no era un decisión que se sobrepone a lo externo? Al menos yo no puedo condicionar mi felicidad por aquello que no tengo, o no ha pasado, o no esta y decir "Al fin seré 100% feliz cuando...." 

Todos tenemos ideas distintas de lo que es la felicidad, según yo, como la definamos dependerá de lo que entendemos como bueno/malo, lo que se aprende del entorno y como lo moldeamos de acuerdo a las experiencias que vivimos. Para mi la felicidad es parecido a la plenitud o a "la paz interior", pero no es lo mismo, creo que lo segundo es más difícil de alcanzar y más gratificante. Veo la felicidad como la decisión de sobreponer un estado positivo por sobre los eventos negativos. No hablo de evadirlos o taparlos, porque ¿Como sabríamos lo que nos llena de felicidad si no hemos vivido el extremo opuesto? Solo creo que si arrastramos lo malo por más tiempo de lo necesario o le entregamos al mundo la responsabilidad de darnos lo necesario para ser feliz, será muy difícil llegar al 100% de felicidad y peor aún, jamás encontraremos la paz interior ( Gracias maestro Shi-fu).

Pueden estar de acuerdo o no conmigo, pero si creo que es importante hacer nuestras propias reflexiones y no dejar que otros definan estos conceptos por nosotros, mal que mal son estas conclusiones las que definirán quienes seremos y como viviremos ¿Realmente queremos que otros nos digan que es lo que debemos aspirar a ser? Por eso les diré que la felicidad no es lo que el consumismo nos vende al decir: "usted solo será feliz cuando sea capaz de pagar estas vacaciones, esta casa o este auto"; Y definitivamente la felicidad no es lo mismo que el éxito, y el éxito no es lo mismo la plenitud. 

17/1/16

2015 It's Gone




Han pasado 2 semanas desde que terminó el 2015, y recién me siento en condiciones de reflexionar respecto a todo lo que hice durante ese año. Después del colapso, ahora veo claramente aquello que hice muy mal, no tan mal, a medias, mas o menos bien y muy bien.

Tengo que decir que con los años he dejado de creer en el discurso ese que dice "No me arrepiento de nada, porque todo lo que he hecho me ha llevado a ser quien soy". Y es que me gusta ser consciente de mis metidas de pata. Pienso que en la vida hay que cometer errores y asumir las consecuencias, pero por sobre todo "aprender la lección para no volver a cometerlos" o al menos minimizarlos. Si no me arrepintiera de una que otra metida de pata, si volviera a equivocarme una y otra vez ¿ como pasaría al siguiente nivel? Para mi ese aprendizaje y esas "etapas superadas" son las que me hacen quien soy. Así que sí, puedo decir tranquilamente y sin culpas que hay cosas de las cuales me arrepiento.

No se confundan, no es que en el 2015 haya cometido muchos errores jajajajaja para nada, creo que ha sido de los años en que más honesta he sido conmigo misma, pero si creo que hay cosas que puede haber hecho mejor para disfrutarlas más. Y de eso sí me arrepiento: debí haber disfrutado más. Fue un año intenso, que me colapso en muchos momentos y ahora más calmada entiendo que solo había que dejarse llevar.

Por eso espero que este 2016 pueda tomarme las cosas con más calma, respirando profundo, de a un paso a la vez, con menos ansiedad y más libertad; Para poder conectarme más con migo mismo y tomar decisiones con más alma que instinto.



22/12/15

El Origen




¿Vieron la película "El Origen", con Leonardo Di Caprio? Bueno, esta película nos dice que si se implanta un pequeño pensamiento, la sombra de una idea, en el inconsciente de una persona a medida que crece, se ramifica y avanza hasta lo más externo de su consciente esta puede transformarse en una decisión fundamental en su vida.

No importa si lo que se nos metió en la cabeza fue una situación o un sueño, un algo o alguien. Quizás fue algo pequeño sin importancia a simple vista, un "accidente" de la vida. Tal vez ni siquiera nos pasó a nosotros, lo vimos pasar en la vida de otro. Incluso puede ser algo que no pasó, que quedó a medias o que no estuvo en el momento y lugar indicado. Sea cual sea su origen, si ha tomado forma y ha cruzado las barreras de nuestras inseguridades, temores y miedos, es difícil detener el sutil pero profundo impacto que deja.

Entonces vienen las preguntas y el colapso. Puedes tomarlo o dejarlo, pero ahí está latiendo con un corazón propio, a dos pechos de profundidad del que viene por defecto. Y esta bien. Esta bien cuestionarse y dudar, porque así recordamos que estamos vivos, o al menos yo lo hago, y que el "debo" no ha consumido del todo al "quiero".

Podemos ser cautos o imprudentes. Personalmente tengo tendencia a esta última y es que no siempre la imprudencia me ha jugado mal, muchas veces me ha llevado lejos y aunque después me tenga que comer la vergüenza y/o la frustración, esta vez, solo esta vez, quiero mirar atrás para decirme que al menos lo intente. Que fuí dueña de mí oportunidad, la tome en mis manos, la toque, la mire a los ojos y le dije: "esto es lo que quiero". Y aunque hay cosas que no podemos retener, porque tienen vida propia, respiro hondo y tranquila sabiendo que no la deje pasar de largo.

Como dijo Cerati: "En mis sueños nunca pierdo la oportunidad" ( Gustavo, siempre tiene una frase para mí).

29/11/15

La dicotomía


Cualquier cosa, ya sea película, libro, composición musical o lo que sea que tenga "El Viaje" como metáfora me hace entrar en estado "Ooommm" y logra conectarme con lo más profundo de mi inconsciente. No sé por qué. 

Mentira, en realidad si lo sé, pero cuando te acostumbras al peso que diariamente el mundo, con paciencia y constancia, te tira encima, da miedo caminar liviano, porque sin esa mochila puedes salir volando lejos.

Cuando hablo de "El viaje" como concepto abstracto, no me refiero a meterse ácido ni nada similar. "El viaje" para mi es cuando la vida te deja a la deriva, lejos de tu zona de confort y tienes que encontrar un camino, tu camino, donde sea que te lleve eso. Convengamos que no es un proceso fácil, muchos mueren en el intento, pero ¿de que otra forma aprendemos "La Lección"? El miedo al fracaso es el peor domador del circo. Y no es que yo sea la más valiente tomando caminos, pero al menos intento levantar la mirada de vez en cuanto para ver que aun estoy lo suficientemente lejos del horizonte para decirme: "Aun no he llegado". Y saber que no he llegado me alivia el alma, me hace respirar hacia adelante.

Este año tome un viaje que ha sido bastante absorbente. Más de lo normal. Pero lo peor es que últimamente me da miedo levantar demasiado la vista. Mi mamá me dice todo el tiempo: "Alexis, no tengas miedo a vivir". Y tiene razón, porque vivir implica ser honesta conmigo misma, solo que el costo de eso puede llegar a ser muy caro.

Hay que ver si estamos dispuestos a pagar el pasaje.


17/11/15

Sueños que se cumplen de a poco...


http://issuu.com/ifmagazine_/docs/ifmagazine_03_a518cea324b3a8

Hice un pequeña pausa para compartir algo que me tiene muy feliz, un suceso un poco añejo a la fecha (octubre), pero la emoción que me produce es atemporal.

El mes pasado los editores/creadores de IF Magazine ( @ifmagazine y @mrwilliamdraw), revista virtual de ilustración de modas, me dieron a oportunidad de colaborar con una ilustración basada en la primavera.

Como dije en la pequeña biografía que escribí para acompañar la ilustración, la vida me ha presentado muchos caminos que en principio pareciera que me han alejado de lo que fue mi sueño de adolescencia: ser ilustradora de modas. Pero estas cosas me demuestran que nunca estamos lejos de lo ser que soñamos si estamos atentos a las oportunidades que se nos presentan. Y si bien ya no quiero ser esa "ilustradora", creo que de a poco voy a haciendo todo ello que siempre quise ser y hacer, incluyendo ilustrar.

Lección: Siempre hay que hacerse el tiempo para cumplir los sueños.(Hoy amanece idealista y romántica, en cualquier momento me compro una Pascualina jajajajaja)